Del 7 al 10 de agosto pasados, fui instado a participar de Expolit 2.019 en la ciudad de Miami (Fl). Doy toda la Gloria a Dios por lo que pude recibir para mí formación y crecimiento ministerial, en especial con este blog por el que me he esforzado en escribir disciplinadamente un post diario a cada persona que abre el link y decida ser edificada.

Destaco dos momentos de Dios en mi viaje y evento. El primero fue la sorpresa que un gran amigo me tenía, que en lugar de llevarme a su casa como era el plan inicial luego de recogerme en el aeropuerto, me lleva a un lugar para mi comodidad y confort pagando 5 noches que duró mi estadía en Miami. Además estuvo pendiente de mis desplazamientos en una ciudad donde todo es lejos. Fue un vaso del Señor y el mejor anfitrión que Dios pudo utilizar.

Mi segundo momento fue en la entrega de premios Águila. Habia en ese Centro de Convenciones tantos artistas, periodistas y ministros de todo el continente. Estábamos sentados en la penúltima fila del auditorio y al ver que había personas de pie, decidí levantarme con otro amigo y ceder nuestros puestos a esas personas que estaban de pie y no encontraban un lugar. Yo me dije: Señor, tu me trajiste hasta aquí y tu te encargas de mi en todos los detalles y necesidades. No habían pasado diez minutos cuando una hostess de logística nos acomoda en una mejor ubicación. El detalle sorpresa vendría del Señor cuando esa misma persona nos dice al poco tiempo: “Las sillas VIP son adelante, pasen por favor” Terminamos sentados junto a los nominados a los premios y tuve un privilegiado lugar para disfrutar del evento.

Al estar alli sentado como un invitado VIP, vino a mi mente esta palabra:

Literalmente se cumplió este pasaje para mí. Estábamos en el último lugar que terminé sembrando y miren lo que Dios hizo. Sentí su honra, su amor y sus detalles para conmigo y mis acompañantes. Nunca te ubiques ni te pongas en lugares donde tú nombre no aparezca, déjate sorprender por el Señor, espera tu momento, tu llamado y exaltación vendrá. Si te humillas, serás exaltado y si te hinchas de orgullo pensando que todo te lo mereces y llegas a cada lugar al que te invitan cómo un pavo real, de allí te quitarán y OCUPARÁS EL ÚLTIMO.

Dios te bendiga. Humilla y pisa el ego altivo que te impide ser humilde. El no ha terminado contigo. No olvides suscribirte y comentar lo que Dios te habló en este Post. Gracias por leerme y comentar. Abrazo fuerte.

Pr. José Ángel Castilla

12 comentarios

  1. Muchas bendiciones para ti pastor te lo mereces ese es el comienzo de muchas bendiciones que vienen en tu vida por el esfuerzo que haces y que nos permite edificar nos con tus exelentes mensaje que te revela Dios

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Gracias por leer nuestras entradas y comentar lo que Dios está hablando y haciendo en tu vida.

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