Siempre será fácil juzgar o criticar mientras no te pongas en los zapatos de la gente para entender lo que siente o lo que vive; por qué habla o si actúa de una u otra forma.

Ponernos en los zapatos de los demás nos hace ser mas justos, comprensivos y compasivos. No podemos pasar por la vida de la gente como si esta no nos importara ni siquiera un poco. La Palabra del Señor nos enseña que en los últimos tiempos se levantarían personas egoistas que solo piensan en si mismas, totalmente carentes de amor.

Ponte en los zapatos del que te pida algo, del que te insultó de forma sorpresiva, de aquel que controla con su comportamiento o quizás del que sufre y llora y tu te ufanas diciendo: GRACIAS DIOS porque esto no me pasa a mi. ¡Ojalá un día tu no estés en ese lugar!

No critiques a aquel que se separó de su matrimonio de años, si no sabes las reales razones que lo llevaron a eso. No critiques a aquella madre que tiene un hijo rebelde, mal estudiante o quizás gay. ¡Tú no sabes lo que significa experimentarlo! ¡PONTE EN LOS ZAPATOS DE LOS DEMAS!

Reflexiona hasta donde ha llegado tu incomprensión y falta de tacto con los demás y busca enmendar el daño que has causado. Pide perdón a Dios y pídele compasión y sensibilidad por el dolor o el sufrimiento ajeno. Pídele que te ponga mucho amor por aquellos a quienes te has encargado de juzgar y: PONTE EN SUS ZAPATOS. Si te es posible repararlos hazlo pronto. Recuerda que Dios no ha terminado contigo.

Te bendigo. Suscríbete, comenta y comparte este link con otros.

Pr. José Ángel Castilla

13 comentarios

  1. Buena Palabra!! Dios trabaja en nuestro carácter. Es una disciplina diaria para mejorar y crecer en el Señor, a ser maduros. Dios lo bendiga grandemente pastor por compartirnos sus mensajes que nos fortalecen.

    Me gusta

  2. Esto están real! Cuantas veces nos ha tocado tragarnos nuestras palabras, porque aquello juzgamos más tarde es una realidad en nuestras propias vidas… el Señor nos dice que seremos conocidos como sus discípulos en el amor que mostramos los unos por los otros, creemos que eso solo define las sonrisas o el saludo en el culto los domingos; pero que pasa cuando tenemos inconvenientes más profundos, cuando el hermano nos hiere? Tendremos la suficiente madurez para seguir amándolo y perdonando y hacer algo por aquel que nos ofendió o que peor que ofendió a alguien a quien amamos, como uno de nuestros hijos? Definitivamente Pastor aún no estamos terminados y es allí cuando amo más al Señor que tiene misericordia de nosotros y nos llena de su amor aún en medio de tantas fallas. Debemos seguir disciplinandonos para alcanzar su estatura. Muchas gracias por esa palabra, bendiciones.

    Le gusta a 1 persona

  3. Bang…Que buen consejo de vida mi amigo Pr. Jose Angel. Dios te bendiga y te guarde siempre. Algunos zapatos nos quedan grandes, otros nos quedan apretados, algunos han caminado mucho y su suela se ha gastado, tambien los hay de los que aun están nuevos y casi no se han usado, los hay sucios, los hay limpios, los hay sin control (sin cordones) y otros con control, los hay de tacones y los hay de tennis…Todos los usamos y todos los tenemos. La próxima vez que me incomode con la actitud de alguien, intentare poner en sus zapatos! Dios te bendiga!

    Le gusta a 2 personas

  4. Cuando buscamos en nuestra intimidad que el Espíritu Santo nos llene de su presencia, él pondrá en nuestro corazón la sensibilidad y el amor por aquellos quebrantados, en necesidad y carentes de afecto, porque “Nada podemos hacer separados de Dios”. Todos tenemos nuestras luchas, batallas y procesos por el cual Dios quebranta todo egoísmo, ego y vida centrada en nosotros mismos, Dios es quien cambiará nuestros corazones de piedra y nos dará un corazón nuevo, conforme al suyo. Gracias Pastor , esta reflexión nos hace ver uno de los propósitos de Dios Mateo 25:35-36. Bendigo su vida.

    Me gusta

  5. Así es Pastor, y a veces juzgamos porque sí, por juzgar. Experimenté un juzgamiento sin motivos, y me dolió nucho porque no entendía el por qué y, porque me hicieron perder mi identidad de hija de Dios. Pero en mi intimidad con Él, trajo a mi mente lo que Él le dijo a la mujer adúltera cuando sus acusadores bajaron sus manos y se fueron. Usamos nuestro dedo acusador muchas veces sólo porque la persona no nos “cae bien” y no nos percatamos de, que mientras usamos ese dedo; tenemos los otros 4 que nos están acusando a nosotros mismos. Buena y necesaria Palabra Pastor. Abba Padre con usted, hoy y siempre.

    Le gusta a 1 persona

    1. Asi es cuando juzgamos lo hacemos por nuestra condicion, el problema es los espejos solo nos sirven para peinarnos el pelo pero si nos ponemos en uno de ellos miraremos lo bueno y malo que podemos ser y si somos hojos de nuestro padre entonces nos concrictaremos y cambiaremos nuestro caracter.

      Me gusta

  6. Si decidiéramos seguir ese segundo mandamiento que nuestro padre celestial nos dejó y de ♥ amaramos a nuestro progimo como a nosotros mismos, muy seguramente nos pondríamos en los 👟 de nuestro progimo… HOY el nos insta a hacerlo a travez de ud pastor, mil bendiciones.

    Me gusta

Gracias por leer nuestras entradas y comentar lo que Dios está hablando y haciendo en tu vida.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s