La vida se rige por leyes universales dadas por Dios. Sembrar y cosechar es una de ellas. Se recoge el producto de lo que se siembra permanentemente. Lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, el amor y el desamor, la lealtad y la deslealtad, la amistad y la traición, la honra y la deshonra. Si continúo, la lista de semillas buenas o malas se hace interminable.

El tema clave es que al desconocer esta ley, que aplica a todas las áreas de la vida, podemos estar viviendo un tiempo de cosecha de lo que sembramos hace mucho. O quizás estemos sembrando ahora y tendremos que ser pacientes para esperar el momento de cosechar. En cualquiera de estos dos momentos que vivamos, lo más importante será REVISAR TU SEMILLA.

No esperes recoger de lo que no has sembrado. Un árbol de mango no fructifica peras y viceversa. Hace muchos años, escuché a alguien quejarse, porque no era muy felicitado el día de su cumpleaños y yo le pregunté: ¿A cuántas personas en sus cumpleaños felicitas tu? Su respuesta fue obvia. ESPERABA RECOGER, LO QUE NUNCA SEMBRÓ.

Si robas, un dia te robarán, si desprecias a alguien, un dia lo harán contigo, ofende y te ofenderán también, habla mal de otros y tú nombre estará en la boca de alguien hablando mal de ti. Olvida, aparta, deshonra y finalmente serás tú, tarde que temprano, el apartado, el olvidado y el deshonrado de la historia.

Cuida la cosecha que recogerán tus generaciones, pues todo en esta vida retorna. Hoy hacemos y decimos cosas, sin medir sus consecuencias pero el principio está allí bien claro:

No esperes recoger lo que no has sembrado. LA VIDA ES UNA CONSTANTE COSECHA DE LO QUE SEMBRAMOS.


Dios es justo, SIEMBRA NUEVAS Y BUENAS SEMILLAS en la tierra que dañaste por ignorancia espiritual. Se paciente en la nueva siembra porque disfrutarás de una deliciosa y abundante cosecha.

Pídele perdón a Dios y repara a quien dañaste con tu mala siembra. Acércate a esa persona y pídele perdón también. El Señor no ha terminado contigo. Suscríbete y difunde el link de este articulo a otros. Dios te bendiga.

Pr. José Ángel Castilla

5 comentarios

  1. Pensando en mi generación he tenido mucho cuidado en escoger tanto la semilla, como el terreno en el cual la voy a sembrar; y estoy segura que ellos seguirán recogiendo la buena y agradable cosecha. Existe la ley espiritual de “la siembra y la cosecha” y ésta afecta nuestras vidas, lastimosamente muchos la ignoran. En la biblia hay muchos ejemplos de la buena y mala cosecha, uno de ellos es la murmuración de Aarón y de Miriam, en contra de Moisés, la cosecha que recogió Miriam fué la lepra sobre ella, y nos enseña que NO debemos hablar mal de otro y que hacerlo trae maldición para nosotros mismos y para nuestras generaciones. Mira bien lo que vas a sembrar y piensa qué clase de cosecha vas a recoger. No pretendas que de una semilla de limón vayas a cosechar Mangostinos. Siembra amor, respeto, compasión, cordialidad, misericordia y justicia, y tendrás muy buena cosecha. Buena enseñanza pastor, Abba Padre con usted, hoy y siempre.

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  2. Dios me invita a prepararme para Sembrar. Y me pregunto.. Que quiere que siembre? Como debo prepararme para esa siembra? , y que deseo obtener de la siembra y también me dice… Según lo que siembre eso obtendrás, por eso pienso hoy debo tener claro qué siembró, pues así será mi cosecha. 🤔

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Gracias por leer nuestras entradas y comentar lo que Dios está hablando y haciendo en tu vida.

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