Cuando viajas al exterior y te toca hacer escala en otro país, llegas a un aeropuerto y no sales del mismo esperando el vuelo siguiente que te lleve a tu destino final. A eso le denominamos “estar en tránsito”. Puedes durar cuatro, seis, o muchas horas, pero no has entrado oficialmente al país en donde haces “escala”.

Igualmente nos sucede en nuestra vida espiritual. Esta tierra para nosotros es como estar de escala y sólo es como un gran aeropuerto en el que esperamos ser llevados a nuestro destino final el cual es el cielo. Por ello debemos de trabajar y esforzarnos en que nuestro comportamiento, nuestras actitudes y hechos sean la consecuencia de la relación que vivimos diariamente con Dios.

No hay otra opción, solo encontraremos un solo avión (la fe y la relación con Cristo) la que nos conduzca a la eternidad. El horario de salida de ese vuelo, lo define Dios, pero también la forma como nos conduzcamos mientras dure la escala en esta tierra.

No te sientas entonces tan acomodado aquí, porque tú destino final es la eternidad. Si hoy fuera tu día final, ¿Estarías seguro de montarte en ese avión de la fe?

Pon tu mirada en las cosas de arriba. Ya morimos junto con Cristo a lo temporal de la vida en esta tierra. Nuestra vida se esconde con Cristo en Dios. Revisa tu corazón y ponte a cuentas con el Señor. Define tus prioridades y toma la decisión de vivir de acuerdo a lo que crees.

Nunca olvides, estás sólo de escala…

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Abrazo fraterno. Bendiciones.

Pr. José Ángel Castilla