Dios está contigo amado lector. Guárdalo en tu alma para siempre. En los buenos y en los malos momentos. Cuando le alabas, cuando te sientas desanimado, cuando pierdes las fuerzas. Ser escogido por Dios, no significa estar investidos de talento para ser apartados por El. Dios precisamente escoge lo imperfecto, lo menospreciado, aquello por lo que nadie pagaría nada, lo deforme, lo que perdió la esperanza, alguien por el que la gente dejó de creer.

Si eso último tiene sentido para ti, estás en la mira de Dios. El te ha escogido para El, para Su placer, para limpiarte, sanarte, levantarte y usarte como un vaso en sus manos. El no te desecha, no te anula, no te cancela el contrato porque cometiste un error.

El hoy nos dice: Eres mi servidor, déjate usar, todo lo vivido bueno y malo yo lo conecto para mí Gloria. No tengas temor amado lector, Su promesa es estar a tu lado respaldándote, dándote fuerzas y sostenerte. Si Dios está con nosotros y por nosotros, ¿Qué más nos puede hacer falta?

No olvides, eres escogido, no desechado por aquel que te ama y no ha terminado contigo. Te bendigo.

Abrazo fraterno.

Pr. José Ángel Castilla