Inicio este post con las palabras de Jesus: “En este mundo tendrán aflicción, pero no teman, yo lo vencí”. Por estos días, la sensación de claustrofobia e impotencia de no poder salir de casa, se vuelve cada vez más frecuente. Por ello te dedico este post:” No te angusties”. El Señor está en control y El venció.

El confinamiento te lleva a sentir muchas cosas. Si estuviste afectado por algún malestar previo a la cuarentena, de seguro tuviste la lucha mental y el miedo, que nos ha dado a todos. Ante cualquier estornudo, tos o dolor de cabeza, pensamos enseguida, que sufrimos del virus que tiene históricamente al mundo moderno, confinado. Los lugares más concurridos del mundo, se ven completamente solos. Parecen sacados de una película de terror.

Si te quejas de estar en casa, no eres el único. Guarda la esperanza que dos mil novecientos noventa y nueve millones, novecientos noventa y nueve mil, novecientos noventa y nueve personas alrededor del mundo también lo están. Valora este tiempo para orar más, crear, pintar, leer, cantar, tocar un instrumento, subir videos (nuevos youtubers nacen) labores de jardinería, limpieza profunda de casa, etcétera.

Hay gente que se queja porque sienten que trabajan más ahora, por la modalidad de tele trabajo y otros se angustian de ver su negocio cerrado y sin producir temporalmente. Lo más triste, es que quien no tiene la cultura de ahorro, se lamenta de no haber guardado para imprevistos. Este tiempo debe dejarnos grandes lecciones a todos.

Medito, miro al cielo y le hago preguntas al Señor. Este es un buen momento para preguntarnos sobre la forma como hemos llevado la vida, intereses y prioridades. Ver si los afanes que vivíamos merecían todo el desgaste y la inversión mental y emocional que le estábamos dando.

A nivel económico, revisa tus finanzas personales. Rearma tu presupuesto familiar y reestablece prioridades. No pierdas la fe. De todo este revolcón va a salir algo bueno. La iglesia es indestructible y el infierno no puede prevalecer contra ella dice la escritura.

No te angusties, refugiate en el Señor. Cuando te quieras quejar, corre a la escritura y medita en una palabra y promesa de Dios. Será un excelente refrigerio en medio del temor. Dios está contigo. El no se fatiga, no duerme velando por ti, te fortalece, te ayuda, trae paz a tu corazón y te sostendrá.

Renuncia a toda angustia en el nombre de Jesús y recuerda que Dios te ama y no ha terminado contigo.¿Qué has aprendido en este tiempo de cuarentena? Déjame tus comentarios.

Abrazo fraterno.

Pr. José Ángel Castilla

10 comentarios

  1. He aprendido que la vida no nos pertenece, que somos frágiles, que nosotros no decidimos sobre ella. He afianzado más la fe en que el Señor es dueño de mi vida y el es quien decide sobre ella y que debo esforzarme por vivir en armonía con todos los seres q me rodean.

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  2. En este tiempo de cuarentena he aprendido a valorar más el Preciado regalo que me ha dado Dios, que es la vida.
    He aprendido a depender más de Él, a confiar más en El; en reconocer y confirmar que El tiene el control de todo definitivamente ..!!
    Muchas gracias

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  3. Gracias por enviarme esta Palabra. Sin el reposo de Dios, de nada nos sirven los afanes. Dios ha detenido el mundo entero y de verdad que el Señor en este tiempo me está enseñando cosas de verdad valiosas. Más que el dinero y es el valor de la familia.

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Gracias por leer nuestras entradas y comentar lo que Dios está hablando y haciendo en tu vida.

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