Se voltea a mirar atrás, cuando se extraña o se siente curiosidad por aquello con lo que hubo apego y que cuesta desprendernos, sea de personas o lugares. Lo que dejas y consideras importante, lo comparas con lo que está por delante de tu vida. Decidirse por Cristo siempre nos llevará a una línea divisoria entre el futuro en Sus manos y el torno transformador del proceso que está por delante, pero tememos entrar. Atrás queda lo cómodo, el lugar de pecado, lo desagradable a Dios y que nos lleva a la perdición.

Hubo una mujer que MIRÓ ATRAS. Vió una ciudad en llamas, destruida por el pecado al extremo que allí había, casi como añorando o extrañando el lugar de donde Dios la habia sacado. Al instante se convirtió en una estatua de sal.

Que tu desobediencia a la instrucción de Dios no te endurezca y te devuelva a lugares de donde un día Dios te sacó. No hay plan b cuando obedecer a Dios se trata. Deja atrás lo que tengas que dejar, si no agrada a Dios no puede seguir contigo. Amar a Dios y obeceder van ligados. Toma la decisión de agradar a Dios y obeceder SIEMPRE.

Aqui les dejo el enlace para que veas la enseñanza completa del programa Directo al corazón. Te invito a acompañarme en vivo todos los martes y jueves a las 6pm a través de youtube.

Te bendigo. Recuerda que Dios no ha terminado contigo. Comparte este artículo con amigos y familiares. Abrazo fraterno.

Pr. José Ángel Castilla