Según Forbes, las excusas más comunes que damos los seres humanos para no cumplir las demandas de la vida diaria son:

1. Retrasar el tiempo y perderlo. Prefieres que se acumule el trabajo, no importando que se te crezca la bola de nieve posteriormente, acarreando un terrible stress.

2. No me siento capacitado. No darse una oportunidad de intentarlo por miedo al fracaso. Salir de lo convencional y lo establecido, te lleva a abortar responsabilidades. Prefieres apoyarte en la limitación mental de tener «poco conocimiento», rechazando así la idea de ampliarlo.

3. No vamos a obtener nada de esto. Adelantarte al resultado final y optar por no hacer nada, pensando que no obtendrás ningún beneficio. De esa manera, desaprovechas muchas oportunidades que se te pueden abrir. Permite que otros vean los resultados positivos y la calidad de tu trabajo y el esfuerzo invertido.

4. Me falta información. Pretender que para abordar algo nuevo, te tienen que facilitar todos los recursos para llevarla a cabo. Deja tu zona de comodidad y utiliza tus herramientas, para analizar y profundizar y no esperes sentado a que todo llegue a tus manos, a costa del trabajo de otros.

5. Es demasiado tarde. Siempre será mejor finalizar una tarea, que dejarla a medias. Es una tendencia general ser impuntual y escudarse en la falta de tiempo para terminar las responsabilidades.

6. No forma parte de mi proyecto de vida. No siempre podrás realizar las tareas que quieras, ni con todos los trabajos a realizar, te sentirás igual de motivado. Tú responsabilidad será hacer todo lo posible por obtener un buen resultado y ofrecer lo que te piden.

7. Es imposible hacerlo sólo. Es común pedir ayuda cuando la necesites, pero no confundas conceptos. Una cosa es dejarte asesorar y pedir consejo y otra muy distinta es dejar en manos de otros, lo que no quieres hacer. Ten consideración de los demás.

¿Con cuál de las anteriores excusas te identificas? Te invito a renunciar a ellas y pedirle al Señor la determinación de terminar lo que inicias y no justificarte más. Como éste pasaje de hoy nos insta a hacer las cosas bien dentro del tiempo que cabe y las habilidades que Dios nos entregó. Las oportunidades en la vida son flechas lanzadas una sola vez, o las tomas o tendrás que esperar a que lleguen nuevas. En Dios todas las cosas son posibles. Recuerda que el Señor no ha terminado contigo. Suscríbete a este blog y recibirás notificación cada vez que suba una nueva entrada. Bendice a tus amigos y familiares reenviando el link de ésta reflexión. Deja tu comentario al final. Abrazo fraterno.

Pr. José Ángel Castilla

1 comentario

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