¡Dios no ha terminado contigo!


Hoy se cumplen tres años desde que iniciamos la aventura de escribir este blog de reflexiones diarias de la Palabra de Dios. Sólo tengo que decir: gracias a Dios por permitirme ser edificado, para así poder edificar corazones a través de estos escritos a tantos que han hecho de este blog, su espacio personal de meditación diaria. Por eso también te digo gracias a ti, querido lector por darle valor a cada artículo y reenviarlo a tus amigos y familia. Siempre habrá alguien que necesite de la luz de Cristo y a quien Dios le transforme el corazón a través del poder de Su Palabra. Algo que me han enseñado mis mentores, es a ser intencional si deseo crecer y desarrollarme. Escribir me ha permitido ser más disciplinado y estructurado. Éste hábito de meditar y plasmar en cada entrada, me ha llevado a poner en orden mis pensamientos, ayudarme a tomar mejores decisiones y sanar áreas dañadas de mi corazón. Te motivo a ser intencional y no detenerte en tu crecimiento espiritual. Un niño no se queda siendo niño toda la vida. Del seno materno pasa al alimento blando y termina con el sólido.

Un día iniciamos nuestra nutrición con leche, pero la necesidad de alimento más fuerte y variado va paralelo al crecimiento físico. Espiritualmente sucede igual. El hambre por la Palabra de Dios debe crecer en nosotros cada día de la vida. Crecemos en relación con Dios y como tal anhelamos buscarle en Su Palabra para encontrar direccionamiento. Sin conocimiento perecemos y nos perdemos de hacer las cosas a la manera de Dios, volviendonos los reyes de nuestra propia vida e historia. Dios le demandó a Josué, que meditara diariamente en la Palabra de Dios, para que guardara en su corazón sus principios que lo llevarían a prosperar y darle éxito en el emprendimiento que estaba a punto de iniciar, conquistando y repartiendo la tierra prometida.

Celebremos juntos estos tres años de lecturas y meditación de Su Palabra. Si este blog ha sido de bendición para ti, te invito a apoyarme por un año más edificando corazones, dando un aporte de 4 dólares para el sostenimiento anual de WordPress, a través de Nequi: 3015450893 o en la cuenta de ahorros Bancolombia # 554-314281-39 a nombre de José Castilla. Dios te recompense. Escríbeme en la caja de comentarios, qué te ha enseñado el Señor, a través de la lectura de éste blog. Recuerda siempre que Dios no ha terminado contigo.

Abrazo fraterno.

Pr. José Ángel Castilla

3 respuestas a “¡Dios no ha terminado contigo!

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