Se voltea a mirar atrás, cuando se extraña o se siente curiosidad por aquello con lo que hubo apego del cual cuesta desprendernos, sea de personas o de lugares. Lo que dejas atrás y consideras importante, lo comparas con lo que está por delante de tu vida. Decidirse por Cristo siempre nos llevará a una línea divisoria entre un futuro promisorio en Sus manos, con su torno transformador del proceso que está por delante, pero tememos entrar. Atrás queda lo cómodo, el lugar de pecado, lo desagradable a Dios y que nos lleva a la perdición.

Hubo una mujer que MIRÓ ATRAS. Vió una ciudad en llamas, destruida por el pecado al extremo que allí había, casi como añorando o extrañando el lugar de donde Dios la habia sacado. Al instante se convirtió en una estatua de sal. Ella fue la mujer de Lot, sobrino de Abraham por el cual intercedió delante del Señor para que fuera guardado junto a su familia de la destrucción. Que tu desobediencia a la instrucción de Dios no te endurezca y te devuelva a lugares de donde un día, Dios te sacó. No hay «plan b», cuando obedecer a Dios se trata. Deja atrás lo que tengas que dejar, si no agrada a Dios no puede seguir contigo. Amar a Dios y obeceder van ligados. Toma la decisión de agradar a Dios y obeceder SIEMPRE.

Aqui les dejo el enlace para que veas la enseñanza completa del programa Directo al corazón. Te invito a acompañarme en vivo todos los martes a las 6pm a través del canal cbintv de youtube.

Te bendigo. Recuerda que Dios no ha terminado contigo. Suscríbete a este blog y recibirás notificación cada vez que suba una nueva entrada. Reenvía el enlace de ésta reflexión a tus amigos y familiares. Deja tu comentario en la caja respectiva al final de éste artículo. Abrazo fraterno para todos.

Pr. José Ángel Castilla