Jesús es el autor y consumador de nuestra fe. Él es también autor de eterna salvación. Dios no quiere que nadie perezca, sino que todos procedamos al arrepentimiento. La muerte eterna es la consecuencia, de la naturaleza pecaminosa, que heredamos de Adán y Eva. La solución a esa condenación, la tuvo Jesús con su muerte en una cruz. El es entonces el único camino para obtener esa salvación. A raíz de todo lo que estamos viviendo en el mundo, el mensaje que debe primar en nuestros labios debe ser uno: «Hay esperanza en Jesús». No faltan los religiosos extremistas que comienzan a condenar y a atreverse a predecir fechas acerca del fin del mundo, por ignorancia y mala interpretación de la profecía descrita por Jesús en el evangelio de Mateo en el capítulo 24. No creas a nadie que te diga cuando se acaba todo.

Ni el Hijo del hombre (Cristo Jesús), declara la escritura, conoce esa fecha. Sólo el Padre lo sabe. Mientras eso pasa, vela que sea Jesús el centro de tu corazón. Amemos, bendigamos, perdonemos, procuremos la paz entre todos. Cuando Dios permite caminar por este desierto mundial, nos está llevándo a cambiar nuestras prioridades, a poner nuestra mirada en Jesús y humillar nuestro corazón, para en todo momento bendecir y no condenar ni alegrarnos aún por el mal de nadie. No es tiempo de mirar colores políticos ni preferencias ideológicas. Es tiempo de reflexionar al interior del corazón, de tener misericordia, de pensar un poco menos en nosotros mismos y ver la necesidad de alguien más.

El mundo a nuestro vive necesidad extrema, guerras, pérdida de valores, ataque frontal al concepto Bíblico de familia, etc. Éste tiempo de semana santa para algunos sólo se constituye en la oportunidad de vacaciones, otros llegar a «monumentos religiosos», pero lo más importante de la temporada es «creer» que el que yacía en una tumba, ahora vive y reina para siempre. Es tiempo de que el apartado de los caminos de Dios, vuelva otra vez. No podemos vivir ni salvarnos a nosotros mismos lejos de El. Recuerda y ten presente, que quien te creó no está de vacaciones. Todo el clamor de su pueblo lleno de fe, está siendo escuchado. Algo grande viene para ti de parte de Dios. ¿Lo crees?

David declaraba: «¡SEÑOR, ayúdanos!». Clamó en su angustia a favor de otros y Dios los salvó en su dolor. Dios continua en control y veremos su Gloria postrera manifiesta en todos aquellos que no cesamos de creer. Recuerda que Dios no ha terminado contigo y que él es el único autor de tu salvación. Suscríbete a este blog y recibirás notificación cada vez que suba una nueva entrada. Reenvía el enlace de ésta reflexión a tus amigos y familiares. Deja tu comentario al final del blog. Si vives en Barranquilla Colombia, te invito a no perderte de la temporada de semana santa en Centro Bíblico Internacional. Www.cbint.org. Síguenos en Youtube: cbint.

Abrazo fraterno para todos.

Pr. José Ángel Castilla

3 comentarios

  1. Así es, Dios es el autor y consumador de nuestra fe, En este momento mientras que algunos estamos fortalecidos en la fe, otros tal vez estén tambaleándose, en Lucas 22:32, el Señor le dice a Pedro que está orando para que su fe no le falte y que cuando se vuelva a él, fortalezca a sus hermanos.
    Pastor es cierto que todos estamos en la misma barca y es el momento de ser bendición a otros, en algunos casos solo una palabra de fe será suficiente, pero en otros la diferencia para esa persona será algo que sé, no nos sobra de nuestra alacena, Fortalezcamos la fe de nuestros hermanos siendo la diferencia para aquellos que nos necesitan. Bendiciones.

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