Todos lo hemos sentido, padecido y nos ha descontrolado uno o más días de la vida. Es inevitable padecerlo porque vivimos en un mundo acelerado e impaciente, a cuya velocidad la paz no se monta. Si tú eres puntual y tú valor es cumplir tus compromisos, no dejar nada sin terminar en el camino, más de una vez te enfrentarás a alguien bien relajado a quien no le importa tu valor. Por ello, si no le das el sabio manejo te estresarás. A veces nos toca pagar los platos rotos y nos recae la responsabilidad de un trabajo que otro delegó de último momento y además de todo, presiona para que lo entregues en el menor tiempo posible.

Un evento importante o una acumulación de situaciones estresantes pueden provocar ansiedad excesiva. Según la escala de Rahe que mide el nivel de Stress, la muerte de un cónyuge, el divorcio, estar en prisión, la muerte de un familiar cercano, una lesión física, un conflicto matrimonial y perder el empleo, están en el top de situaciones estresantes. El estrés, es una sintomatología de origen externo que la volvemos interna cuando la somatizamos, (dolores de cabeza, articulares, presión alta, alergias, etc) y nos descontrolamos, porque no aprendemos a descansar. Es difícil tener que decir que debemos aprender a manejar las situaciones estresantes, porque son externas a nosotros. No permitamos que nos controlen y roben la paz.

Pablo nos habla de paz, la cual es fruto de la comunión con el Espíritu Santo y se desarrolla como consecuencia de hábitos espirituales saludables. Sin oración y meditación bíblica diaria, la vida sería un caos. Revisa las situaciones estresantes que vives y aprende a soltar, delegar, manejar, decir no, establecer prioridades, agendarte, colocar alarmas en el celular para organizarte y verás cambios positivos en el corto plazo. Recuerda que Dios no ha terminado contigo. Suscríbete a este blog y recibirás notificación cada vez que suba una nueva entrada. Reenvía el enlace de ésta reflexión a tus amigos y familiares. Deja tu comentario al final del blog. Abrazo fraterno para todos.

Pr. José Ángel Castilla

1 comentario

  1. Buenos días y bendiciones.
    El aprender a decir No, a ser asertivos nos libera del stress que día a día vivimos. El Espíritu Santo es quien me ayuda y me da la orientación para manejar cada situación que se me presente. Señor gracias por tu Palabra que trae reposo y paz a mi vida.
    Pastor José Angel, gracias por compartirnos cada día sus reflexiones edificantes y necesarias para nuestro transitar diario.
    Dios le continúe bendiciendo y llenándole más de sabiduría.

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